MEMORIA Y SENTIDO

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Si alguien perdiera totalmente sus recuerdos, si alguien padeciera una amnesia total respecto de su pasado, una de las primeras zozobras que le sobrevendrían sería la de no saber quién es. Sin recuperar aquello que fue, no puede saber quién es, y sin saber quién es, no puede saber adónde se dirige. El pasado es el fundamento sobre el que se asienta nuestra vida, tanto individual como colectiva. El nos constituye y proporciona identidad.

Nuestra conciencia sobre lo que somos se despierta a partir de aquello que, por haber sido, es inconcusa realidad nuestra.  Siempre hay pasado. Como en el caso de la historia, nuestras raíces se hunden más allá del momento en que empiezan a haber documentos escritos; hay también ese largo tiempo de la prehistoria que solamente podemos conocer por vestigios.

El contenido de ese largo pasado son hechos individuales, irrepetibles. Hechos que hicimos y hechos que nos hicieron. Son ellos los que deciden nuestras posibilidades futuras. Podemos desear cualquier cosa, pero solamente podemos decidir y hacer determinadas cosas.

Los hechos del pasado son puntos en el tiempo. No todos tienen la misma significación. Los hay que permanecen siempre cerca de nuestro corazón. Forman un trazado ondulante, con momentos álgidos y momentos decadentes. Pero van dibujando una trayectoria. Y esa trayectoria envuelve un proyecto. El proyecto que somos y cuya realización se va dando en el tiempo.

Como todo movimiento en el tiempo, la vida humana apunta a un final. Pero ese final en el ser humano no es acabamiento o cesación, sino meta o destino. Es la hora de la verdad.

Es desde ese momento de la verdad desde donde la vida se descubre como cumplimiento o destino. Los actos que el ser humano realiza van decidiendo una actitud frente a la vida, que se transforma en hábitos. Esos hábitos van definiendo una forma de ser que va consolidando un carácter. Ese carácter forjado por nuestros actos, en la medida que se cierra sobre sí, llegado al final es visto como destino inexorable.

Pero ese carácter puede estar abierto a los otros, orientado a una voluntad y a una razón que nos quiere y nos comprende. Y retiene en su memoria cada momento de nuestra vida. En esa memoria los hechos transitorios de nuestra vida se visten de eternidad. Allí está nuestra vida completa, más completa que podemos tenerla nosotros mismos. El proyecto que soy realizado.

Desde la totalidad retenida las cosas tienen sentido. El sentido no es capricho nuestro; se descubre abriéndonos al Dios que nos comprende.

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4 comentarios en “MEMORIA Y SENTIDO

  1. Un tema profundo, con muchas aristas… si el pasado no està sano y vuelta la pàgina en nuestro interior no podemos avanzar, lo cual no es siempre fàcil y muchas veces necesitamos ayuda de una mano amiga, un oìdo atento, un buen psico o un filòsofo como Metanoia. Asunto aparte es cuando hay borrones del pasado o hasta presente por enfermedad como el Alzheimer… toda la familia sufre mucho esa incapacidad de rescatar los trozos de existencia, aunque sea recordar lo que se desayunò. Mira que nosotros vivimos un poco eso con mi padre y en aquel pasado remoto no comprendìamos por què su actitud a momentos pueril y por què olvidaba lo que te digo… fuè un accidente cerebro-vascular que no lo matò pero le dejò secuelas.. Lo digo sin tristeza, màs bien con alivio porque ahora està en el cielo y ya no sufre màs .
    Cèst la vie.

    No esperaba contarte èsto Josè Luis pero ya lo hice. Un beso y que tengas buen finde.

  2. Tienes razón, Maga, al decir que es un tema con muchas aristas. Cuando escribia esas lineas se presentaban a mi mente justamente eso, personas a las que la enfermedad les robó su pasado, niños azotados por el hambre… Sus existencias reclaman alguien que sepa quienes ellos fueron y los tenga presentes. Se trata de una intuición que no puedo argumentar… También es cierto que el pasado se clarifica en el diálogo con el Otro, y nadie más otro y más cercano, que Dios.

  3. Hola Samper…. siempre que vengo a tu blog me queda la sensaciòn de alegrarme de tenerte como amigo… una frase tuya me llevo, una reflexiòn o un conocimiento de los antiguos Griegos… Gracias por eso y te dejo un abrazo sincero en este mièrcoles soleado.

  4. Gracias, Maga. Este espacio, que hasta hace poco desconocía, es como una nueva dimensión de encuentro. Si algo de lo que escribo ayuda a alguien, pues ya está bien.
    Saludos

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