ACERCA TALES DE MILETO

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De Tales de Mileto (aprox. 624 – 546) no hay fragmentos. Probablemente no escribió nada. Pero la abundancia de noticias y de referencias que de él nos ha transmitido la antigüedad nos permite imaginar la grandeza de su persona.

Esas noticias nos lo presentan como político, astrónomo, físico, ingeniero, matemático y filósofo. Parece ser que viajó por Egipto y Caldea, de donde se trajo valiosos conocimientos científicos. Quizás una de las cosas que más fama le dieron fue, según refiere Heródoto (aprox. 484 – 425), la predicción de un eclipse solar. A pesar de lo inseguras que pueden ser las noticias referidas a sus descubrimientos, su reputación de sabio fue siempre indiscutible, y su nombre aparece siempre en la lista de los legendarios siete sabios de Grecia.

Se le considera el primero que se dedicó a lo que, andando el tiempo, se autodenominaría filosofía. Tales está, en occidente, en los umbrales de ese tiempo que Karl Jaspers llamó el “tiempo-eje”, en que el hombre se eleva a la totalidad del ser, de sí mismo y sus límites.

Según Aristóteles (384 – 322), Tales afirmó que todo se originó en virtud del agua y que todo estaba lleno de dioses. Esto lo encontramos en obras como la Metafísica, Acerca del cielo o Acerca del alma, pero Aristóteles procura puntualizar que no conoce eso de primera mano. Dicen que dijo Tales

Sin entrar ahora en las interpretaciones que pueden darse sobre estas afirmaciones atribuidas a Tales, tal vez lo que a él le asombraba es que por todas partes brilla esa presencia que se oculta de la Naturaleza, del Ser. En todo está presente esa Naturaleza  que se oculta bajo diversas formas, de la cual brotan y a la cual regresan todas las cosas.

Diógenes Laercio, de cuya vida tampoco se sabe mucho con seguridad y que vivió en el s. III (d.C.), dice en su obra “Vidas de filósofos ilustres“, que Tales afirmó que “el más sabio es el tiempo, porque todo lo descubre“. Si dijo esto o no, no lo sé, pero la sentencia es digna de consideración. ¿Acaso no es el tiempo el que descubre el alcance de las ideas, las intenciones de lo dicho y la naturaleza de las cosas?

Nuestra época se caracteriza por ser escrupulosa en la medida del tiempo. Nunca se habían desarrollado tanto los instrumentos de medida del tiempo, y es muchísima la gente que vive a las órdenes del reloj, por lo menos en el llamado mundo desarrollado. Sin embargo, eso no significa que su conciencia del tiempo y el carácter temporal de todo sea mayor, más bien al contrario. Nos afanamos como si lo que hay fuera eterno. El medir el tiempo nos ha generado impaciencia, pero espera ni meta a la que dirigirnos.

También refiere Diógenes que preguntado Tales sobre como viviríamos mejor, respondió: “No cometiendo lo que reprendemos en otros“. Así lo creo yo también, pues no falla tanto en el hombre el conocimiento del bien como su voluntad para hacerlo. Tal vez sea por eso que hay tantos dispuestos no solamente a mejorar y enderezar la conducta de los otros, sino hasta de la sociedad entera. Y por la misma razón tantos dispuestos a escucharlos y seguirlos.

Creo que esto se podría relacionar con lo que Tales respondió a quien le preguntó qué cosa es fácil: “Dar consejos a los otros“. Pues entre conocer lo que se debería hacer y hacerlo hay un camino a recorrer que exige su esfuerzo. Así que no todos los que dicen “Señor, Señor” entran en el reino de los cielos.

Tales de Mileto hizo muchas cosas, y vio más en sus viajes. Y debió meditar largamente sobre lo que hizo y vio, y eso le proporcionó aquella sabiduría que sirvió de referencia para sus contemporáneos y también la posterioridad.

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2 comentarios en “ACERCA TALES DE MILETO

  1. Qué amena lectura y qué interesante el contenido.

    Un saludo,
    Jo

  2. Gracias, Joaquín. Si es útil para provocar alguna reflexión, estupendo.
    Un saludo
    José Luis

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