LA MALDAD

 

El mal resulta siempre una piedra de tropiezo para las convicciones humanas. No solamente para la religión cristiana. También para cualquier otra religión y, por extensión, para cualquier concepción global del ser humano. Pero es contra la fe cristiana que se ha utilizado más frecuentemente.

Hume sintetizaba así la cuestión del mal: “¿Quiere Dios impedir el mal, pero no puede? Entonces es impotente. ¿Puede, pero no quiere? Entonces es malévolo. ¿Quiere y a la vez puede? ¿Entonces, ¿por qué existe el mal?”

Así se destruye la fe en Dios.

O en aquella imagen de un Dios justo y bueno a nuestra imagen y semejanza…

Considerar el mal como algo negativo, una “privación de bien”, difícilmente convence a nadie. ¿Acaso no es evidente la existencia del dolor y el sufrimiento?

El mal adopta infinidad de figuras distintas. Podemos clasificarlos en males físicos, como aquellos asociados a catástrofes naturales, enfermedades, y demás, y males humanos, o morales, los causados por el hombre, como las guerras, las injusticias, los atropellos, etc.

Y dentro de los males humanos, resulta incomprensible la maldad: esas acciones humanas que se recrean en causar a otro humano el sufrimiento y la muerte. ¿Cómo es posible que un ser humano pueda entregarse a causar dolor a otro u otros seres humanos?

(Póngase cada uno los ejemplos que quiera, que pueden ir desde el acoso escolar, hasta la lapidación de una mujer, pasando por los campos de exterminio o los niños reclutados para la guerra).

Pues porque no ve ya a “otro ser humano”, un semejante, sino algo sobre lo que volcar su resentimiento o su odio.

Y así como el amor tiende a construir y conservar aquello que concibe, el odio se recrea en la destrucción de aquello que no puede generar por ser estéril. Destruyendo siente el extraño placer de un antidios.

Si es cierto que solamente se capta profundamente aquello que se ama, el odio, solamente puede ser ignorancia y ceguera.

Si es cierto que el amor es creativo y da vida, el odio solamente puede ser destructivo y dar muerte.

Y si es en el amor donde se da la experiencia de la libertad, de hacer aquello que se quiere, en el odio no hay más que esclavitud a la pasión que nos domina.

Y siendo que el mal no puede ser amado, de él no puede haber conocimiento de su naturaleza. Siempre queda como un resto misterioso que se resiste a nuestra inteligencia. Y mejor que sea así, pues conocerlo significaría identificarse con él, lo que nos llevaría a la comunión con el mal y la maldad.

(Hoy se exhiben demasiadas imágenes de la maldad humana. Los antiguos no iban desencaminados al proponer a los niños modelos de bondad en su educación)

El mal pone en duda la fe en Dios. Pero solamente esa fe da sentido a la vida y hace que la maldad no sea la última palabra sobre el ser humano.

El argumento de Hume es válido para la vivencia de un dios cosificado y estático.

Pero Dios es recuerdo de la imperfección del hombre. Pero también recuerdo de la semejanza que lo vincula a su creador. Y ese recuerdo imprime una finalidad a la acción humana: la vida humana es lucha contra el dolor y el mal. Y también la maldad. Su finalidad es el bien, hacer realidad su semejanza con su creador. Es la permanente invitación al ser humano a desarrollar sus cualidades morales y su libertad.

Muchos proponen como finalidad de la vida humana la felicidad. Tal vez se quiera decir otra cosa, pues un estado de satisfacción de todos nuestros deseos sería un aburrimiento que mataría esa felicidad enunciada. Creo que la finalidad de la vida tiene más que ver con esa voluntad de crecimiento hacia la perfección. Es camino. “Yo soy el camino, la verdad y la vida”, dijo Jesús. Entiendo que eso es una invitación a, como él, someterse a la voluntad de Dios. “Hágase tu voluntad…”

A Dios se le llama Padre en el cristianismo. Y eso nos dice que somos hijos de su bondad creadora. Y el ser personas nos da ilimitadas posibilidades de hacer el bien. Pero como todo lo que es potencial para algo, lo es también para su contrario. El agua puede calentarse, y, consiguientemente, enfriarse. Porque el hombre puede hacer el bien, también puede hacer el mal. Y este mundo no es el jardín del Edén, sino un gimnasio en el que nos ejercitamos para una cosa o la otra.

Para que algo pase del estado potencial a ser una realidad requiere de una causa agente. El agua por sí misma no puede calentarse. El motor que mueve al ser humano hacia el bien es una voluntad y un entendimiento rectos, iluminados por el bien.

Los deseos perversos, las pasiones, unidos a la imaginación descontrolada mueven al mal. Son ellos los que generan las ideologías que embotan la sensibilidad y ocultan la humanidad del otro.

Si Dios es bueno, ¿por qué existe el mal? Porque el mal no es la consecuencia de una causa, como la congelación del agua consecuencia del frío, sino el producto de una decisión tomada por motivos ocultos en la intimidad del ser humano. El “por qué” aquel chico no acudió a la escuela, nace en él, es fruto de una decisión que puede obedecer a motivos muy variados. Es la libertad, aunque sea una libertad que alejada de la verdad, es un señuelo de libertad.

¿Por qué existe el mal?. El mal causado por el hombre no obedece a necesidad alguna. Su raíz está en su propio corazón, que puede endurecerse hasta hacerse de piedra, o hacerse un corazón tierno de carne.

Pero el mal y la maldad será siempre un misterio para la inteligencia. Meditar sobre él no ha de pretender alcanzar comprensión alguna, sino intensificar el horror que nos aparte de él. “Líbranos del mal” y de su capacidad de seducción.

Anuncios

13 comentarios en “LA MALDAD

  1. Visto lo visto, que Dios nos pille confesados.

  2. brillante!!!! unas reflexiones maravillosas sobre la maldad y el Dios justiciero.
    Para nofler la maldad es una pasión convertida en odio. Es simplemente un estado emocional de resentimiento convertido en odio y celos que nació de una mala experiencia vivida, seguramente nace en la infancia por algún maltrato de padres o personas cercanas.
    Siempre que analizas a una persona mala, tiene un gran motivo escondido en el bolsillo, le han tratado mal, no le han comprendido y esa pasión encerrada llamada odio la enviste ciegamente contra cualquier ser humano que sea bueno y feliz y que haya despertado algún sentimiento oculto en ese ser malvado.

    Conozco a un niño , que de pequeño lo dejaban encerrado cuando molestaba en su silla de paseo para que aprendiese a no dar la lata, el odio en ese niño crecia poco a poco y aunque recibio cariño por otra parte, algo se le torcio en sus primeros años, ahora es malo, la maldad está en todos sus movimientos y decisiones, todavía es un niño de 7 años y en todo lo que hace se le vé la herida. Tenía razón Jo, muy buen post, por favor Metadonia sigue deleitandonos con tus teorias.

    Utrella!!

  3. Josè Luis, serà que sucede como dice san Pablo: “queriendo hacer el bien, nos sale el mal”… que intrínsecamente la maldad acompaña al ser Humano por más lleno de bondad que esté y siempre hay que luchar contra ese diablito que te habla por sobre tu hombro… dos caminos, dañas o haces el bien, sonríes con limpieza o tuerces el gesto de odio (porque la gente que odia y hace la maldad tiene un gesto feo, detestable). Te pongo un ejemplo tosco: recientemente saliò un caso conocido por todo el paìs, el de la niña Paulette que la mataron y no se esclareciò el autor del crimen; la vox pópuli decìa que fué la madre quien efectivamente tiene un gesto feo, agrio y los ojos evasivos. Luego me mandaron al correo unas fotos mas antiguas de la misma mujer, que me imagino la policìa tomò de su ordenador, aquì aparece una mujer sonriente, bella, con el semblante más inocente. Calculo con que son de hace 8 años aproximadamente. Me costò trabajo reconocer la misma mujer. Ahora parece que le cayò toda la amargura del mundo y las lìneas de expresiòn duras. No, no sè si fué ella la del crimen pero algo pasò muy fuerte en la vida de esa persona.

    La moraleja es a cuidarse, porque quien puede llamarse a salvo de la maldad, de los acontecimientos amargos o de no poder asimilarlo?

    Perdona las divagaciones y te dejo un abrazo.

  4. Gracias, Nofler, por tu comentario. Sí, la maldad es hija del odio, y el odio puede nacer de una mala experiencia anterior, y de otras causas. ¿Cuál es la raiz de la envidia? ¿Del orgullo desmedido? ¿Por qué experiencias vitales similares a unos humanizan y a otros les llena de rencor?
    Sí, la moraleja es interesante. Hay que cuidarse. Y al igual que dedicamos cuidados higiénicos al cuerpo, así como ejercicios corporales y otras atenciones, el alma también necesita, y mucho de ejercicios e higiene, como pueden ser la reflexión, la meditación, la oración, el contacto con personas que saben escuchar, el examen de nuestra conciencia, etc. etc. Hay que cuidarse. Y acicalarse un poco, pues cuidando la apariencia también ayudamos al ser.

  5. Sí, Maga, San pablo lo expresaba muy bien: “No es el bien, que quiero, el que hago, sino el mal, que no quiero, el que hago”. De lo que dices, algo ya he aprovechado para Nofler, y algo para ella pongo aquí, así vuestros comentarios se fecundan mutuamente. Y ahora me viene a la mente la afirmación que un psiquiatra nos dijo en un curso de psicoanálisis que hice ahora ya muchos años, y que nunca he olvidado: la mente es como un cristal, duro, pero frágil; cuando se rompe es difícil su recomposición. Las heridas del alma son difíciles de curar y su cicatriz nunca deja de importunar. Esto debería ayudarnos a ser cuidadosos con el trato a los otros… y a uno mismo. Además de lo dicho anteriormente, nunca debería faltar el sentido del humor y de la fiesta.

  6. Así es, Joaquín, que Dios nos pille siempre en paz con nosotros mismos. Por cierto, tu novela engancha. Adelante

  7. Yo creo que reside en la infancia, es más no tengo ninguna duda.
    Las experiencias de adulto nos ayuda a descubrir cosas y ser mejor o peor persona. Pienso que cuando eres pequeño, muy pequeño aprendes los verdaderos valores que cuando creces ya están formados, el bien o el mal, tus padres o tus cuidadores son los verdaderamente responsables del camino escojido.
    El odio crece pero no nace de repente, fijaté en esos seres despiadados , su infancia no fúe igual a la otros hombres, observando a sus cuidadores(o padres) ves que le ha ocurrido en su educación y en su vida. Seguro que carece de un buen aprendizaje y despues con los años, puede crecer aún más el odio o despertar el amor y seguir el buen camino.
    Tienes razón en que todos los días tenemos que hacer limpieza espiritual, Nofler intenta ser mejor persona todos los días, a pesar de la mala experiencia laboral que la lleva a un odio atroz en los seres humanos, lucha por la parte buena de la vida, ahora Nofler se centra en la familia y en las gentes de buen corazón para deshacerse de sus rencores hacia un malvado comportamiento humano.

    Un saludo!!

  8. Gracias por tu post.

    En verdad he tenido una cita en la cabeza durante toda la lectura: “Homo homini lupus” y su traducion “el hombre es un lobo para el hombre” de Tito Macio Plauto (254 a. C. – 184 a. C.). Asombroso que pese al paso de los años esta cita este cada dia mas presente en nuestras vidas. La capacidad de autodestrucción del ser humana parece no tener fin.

    ¿Por qué?.
    La maldad es solo un resumen de ciertos comportamientos y pensamientos del ser humano, creo que vivimos en una espiral donde solo podemos ver lo malo, y si, lo bueno nos sorprende o directamente no nos lo creemos, nos es mucho mas fácil creer en algo malo que en algo bueno, puesto que lo malo siempre lo recordamos mas, y eso nos provoca unos miedos y un dolor que nos afecta en comportamientos futuros llegando al ojo por ojo, no superamos nuestros dolores, ya sea porque no los comprendemos o porque no los queremos llegar a comprender, creo que uno de los grandes males que tenemos, es que no logramos escucharnos a nosotros mismos, nuestras necesidades deseos y sentimientos y nos metemos en una rutina de horror, falta reflexion y el saber del porque de las cosas antes que actuar, tal vez sea un problema de educación que tengamos donde se nos dice esto esta bien o mal, pero no logramos desarrollarnos internamente de verdad, muchas cosas las hacemos por instinto, como es el que pensamos siempre mal, o no creernos las cosas de verdad buenas y puras de nuestra vida.

    ¿Opinas que solucionando todo esto podriamos solucionar en parte toda la maldad que rige nuestro mundo actual?

    Gracias anticipadas, un saludo

  9. las personas tienden hacía la maldad por falta de valores cuando son niños. SI un niño nace malo o rebelde , si se le educa con cariño, se le corrige, se le quiere, se enseña a repartir , se le educa a respetar, se le llena de valores y se le aporta tiempo, el niño automáticamente se convierte en bueno para el futuro, Nofler lo ha comprobado. No existe nadie ni tan bueno ni tan malo, las influencias en cada ser son las condicionantes para su transformación al bien o al mal.

    Ahora el mundo no tiene arreglo posible, sólo el sufrimiento y trabajo hace que el hombre le de valor a todo y en esta época no existen valores, el aburrimiento de los hombres los recrea en vicios y maldades.
    El munto está perdido.

  10. Gracias por el comentari, Rodrich. En cieerta ocasión, escribí en mi diario personal que se equivoca quien piensa que el hombre es bueno, y se equivoca mucho más quien piensa que es malo. Afortunadamente nunca comprendemos del todo la maldad, y eso indica que siempre pervive en el ser humano un fondo de bondad, residuo de nuestra semejanza con el creador. Yo no sé de soluciones, pero sí que conforme se avanza en la vida, te vas dando cuenta que lo que realmente vale la pena es el amor y el perdón. Y que hacer el mal es una esptupidez que nos oculta nuestras más queridas aspiraciones.

    Un saludo afectuoso.

  11. Gracias, Nofler, por tus comentarios, pues me ayudan a pensar. ¡Sabe uno tan poco…! Sí, la infancia es importantísima y la experiencia de haber sido amado ayuda muchísimo a conformar una personalidad humana. Pero también tengo ante mis ojos algunas experiencias de jóvenes, ahora ya no tan jóvenes, que me consta fueron muy queridos en su niñez y por alguna oscura razón se volvieron maltratadores y crueles con sus padres. Todavía hago el seguimiento de esos casos, y son muy dolorosos. “El niño automáticamente…”. No creo que haya nada automático en los hombres y mujeres. La bondad y el amor hay que ganarlos cada día. Pero tienes razón, la educación en el bien es básica; y las condiciones de trabajo que se han creado hacen muy difícil a veces que los adultos puedan transmitir ese bien que desean a los hijos que tanto aman.

    Un saludo afectuoso. Ojalá vaya limpiándose ese rincón rencoroso.

  12. Quizá utilize mal la palabra “automáticamente” en su lugar pongamos instintivamente o al instante el niño se transforma en un buen adulto. Nofler observa mucho a los humanos y siempre ha coincidido con que un niño que no fué criado con todo el cariño y dedicación tiene grandes carencias cuando es adulto, esto es difícilisimo de averiguar, para averiguarlo hay tener un don especial, una extremada sensibilidad, percibir a las personas en los detalles más pequeños. Esos niños que fueron muy queridos en la niñez y ahora son maltratadores, observalos bien algo falló en su educación, la educación no es sólo cariño, son todos los valores juntos: respeto, fantasía, realidad, educación, cariño, ilusión y una pequeña dosis de autoestima y muy importante borrar de su mente “esto es mio” hay que enseñarles a compartir todo con un toque de justicia.
    Además existen muchos padres que los llenan de cariño y regalos y después no les dan lo más importante la educación, cuando alguien lleva una conducta maltratadora es que la ha vista antes y normalmente la suele haber padecido en sus carnes, es difícil que lo confiese, pero no suele fallar.
    Un saludo y gracias a tí, Nofler aprende mucho.

  13. Sí, yo también creo en la enorme importancia de la niñez, de una educación adecuada… Los seres humanos somos educados por seres humanos que a su vez fueron educados por otros seres humanos. Y esto creo que limita nuestras intenciones. Pero ahí estamos: en ese trabajo por intentar hacerlo cada vez mejor.
    Un saludo, y gracias por facilitar que todos podamos aprender de todos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s