EL TIEMPO Y SUS COSAS.

1. De entre las muchas cosas de que nos quejamos una es del tiempo, de la falta de tiempo. Resulta un poco sorprendente, pues se hizo en abundancia y a todos se nos dio la misma cantidad de horas por día. Y más paradójico, además, pues es mucha la inteligencia que se ha empleado para ahorrarnos tiempo. La lavadora, los coches, los trenes de alta velocidad, el teléfono e infinidad de otros productos humanos están pensados para que ahorremos tiempo.

2. Digo paradójico, pues imaginemos una cuenta en un banco en la que continuamente fuéramos poniendo nuestros ahorros y que cada vez que consultáramos su saldo este resultara cero. Seguro que nos escandalizaríamos. Pero eso parece ocurrir con todo lo que vamos adquiriendo para ahorrar tiempo: que nuestro saldo temporal sigue siendo que no tenemos o nos falta tiempo. Tal vez sea porque los ahorros logrados van irremediablemente ligados a la inversión en esos artefactos ahorradores de tiempo. O quizás porque el día ha de transcurrir necesariamente con 24 horas.

3. Nuestra vida transcurre entre urgencias que, a veces, nos llevan a descuidar lo importante. Vamos a la búsqueda de “ganar tiempo”, intentando no “perderlo”. Ganar, perder, ahorrar, son términos asociados al tiempo como si el tiempo fuera algo exclusivamente económico. Pero el tiempo también está ligado a nuestra historia y su destino, y puede ocurrir que lo ganado en un aspecto sea pérdida en otro.

4. Claro que solamente podríamos saber si ganamos o perdemos tiempo si supiéramos el monto total de tiempo de que disponemos y la meta a la que se dirige ese tiempo.

5. Es cierto, como diría Séneca a Lucilio, que la naturaleza no nos ha dado otra posesión que ese bien fugaz que es nuestro tiempo de vida, y del cual somos frecuentemente despojados por los demás. Pero no se trata de acaparar horas, sino de entregarlas generosamente para que ese tiempo que fluye encuentre su tiempo oportuno para amar, para orar, para hacer el bien y para descansar. Ese tiempo que si se deja pasar ya no vuelve y que depende de nuestra atención y sensibilidad hacia el mundo. Ese tiempo ya no es donación de la naturaleza, sino gracia.

6. Ese tiempo que es momento adecuado nos pide decidirnos, determinar la voluntad en acciones que adelante lo que en la meta será plenitud. Algunos dicen que no se trata de vivir muchos años sino de dar mucha vida a los años. Puede ser. Pero ciertamente el presente es el momento justo y apropiado para hacer aquello que nos ennoblece.

7. El tiempo disminuye si aumentamos la velocidad… siempre que sea para recorrer el mismo espacio. De ahí las prisas y el hacer las cosas en menos tiempo. Y el haber inventado instrumentos para medir las más breves partículas de tiempo, eso no nos ayuda a una mayor conciencia de él.

8. De hecho el espacio a recorrer es el mismo o más corto al oscurecerse la transcendencia, de ahí que no se sepa bien dónde se va, aunque se sabe que hay que ir de prisa. Y esa velocidad dificulta el percibir los momentos únicos y apropiados que también conforman el tiempo. Un tiempo para reír y un tiempo para llorar, un tiempo para sembrar y otro para cosechar… Claro que siempre cabe aumentar nuestro espacio, nuestras miras, y así el tiempo puede ser el mismo a pesar de la velocidad.

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6 comentarios en “EL TIEMPO Y SUS COSAS.

  1. creo que ahora que como bien dices tenemos de todo para ganar tiempo, pero en realidad lo estamos perdiendo…¿acaso es ganar tiempo viendo la televisión?
    muchos adelantos para ahorrar tiempo pero …¿donde empleamos ese tiempo?

    Vivir en el campo hace que sientas que cada vez que amanece y puedes salir a observarlo …ya has ganado tiempo y cuando ya anoche puedes descansar tranquilo, lo has disfrutado y aprovechado, ha sido un gran regalo, un día de luz y claridad para ver la hermosura de la naturaleza.
    Esta sensación jamás la tuve mientras viví en un piso en mi ciudad, donde apenas miraba al cielo para saber que seguía estando ahí arriba.

    Utrella!!!

  2. Esto del tiempo está ligado a sensaciones…Sentir que no tengo tiempo…o que aún me queda tiempo…o que perdí el tiempo…o, menos mal, gané tiempo….o que gasté mi tiempo…o te dí parte de mi tiempo…

    Lo divertido es que mientras más cosas hacemos, más tiempo tenemos.Parece un contrasentido, pero es la realidad. Un estudiante que se organiza, puede ir al colegio, ir a entrenarse en algún deporte, alcanza a arreglarse para ir al cine, y aún le quedan un par de horitas para leer…antes de dormir y partir al día siguiente con sus actividades.

    Yo, hace algunos años atendía a mis tres hijos, cocinaba, arreglaba la casa, cosía y tejía ropa para ellos, plantaba y cosechaba de mi huerto, iba a reuniones en el colegio…uf! y me sobraba tiempo!!

  3. El tiempo es relativo… y Einstein formuló la famosa Teoría de la relatividad !

    Saludos

  4. Muy acertadas tus observaciones, Nofler, y divertida esa observación de “miraba al cielo para saber que seguía estando ahí arriba”. La vida cerca de la naturaleza facilita adaptarse a sus ritmos, de los que nosotros también participamos. El tiempo no se puede retener, pero si vivirlo de modos diferentes y eso repercute en que el presente se viva con más o menos intensidad. De hecho solamente recordamos aquello que fue vivido con intensidad y significativamente.
    Un saludo

  5. Hola, Gabriela, muchas gracias por tu comentario y encantado de saludarte. Ya sabes que si quieres que alguien te haga algo presto, encárgaselo a quien tenga bastante trabajo; los desocupados no suelen tener tiempo. Y no creo que haya ninguna contradicción, aunque pueda resultar algo paradójico, pero quien dice que no tiene tiempo suele querer decir que no tiene nada para el tiempo. Y es asombroso a la cantidad de cosas que podemos llegar… ¡cuándo tenemos cosas que hacer!

    Un saludo y adelante con ese blog que te ayuda a asentar ideas.

  6. Así es, Marcial, espacio y tiempo forman un continuo relativo a la velocidad del observador. Y eso me sugiere que cuanto más activo es nuestro pensamiento, el tiempo se relentiza y permite hacer entrar más cosas en él. Al límite, una experiencia lo suficientemente intensa reduciría el tiempo a 0, es decir, a eternidad.

    Un saludo

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