LA UNIDAD DEL SER

“El dogma de la unidad de la esencia de cuanto existe precede a todo acto de conocimiento, y todo acto de conocimiento presupone el dogma de la unidad del mundo. El ideal o fin último de toda filosofía y de toda ciencia es la verdad. Más la verdad no tiene otro sentido que el de la reducción de la pluralidad fenoménica a la unidad esencial: de los hechos a las leyes, de las leyes a los principios, de los principios a la esencia o el ser. Toda búsqueda mística, gnóstica, filosófica y científica de la verdad da por supuesta su existencia, es decir, la unidad básica de la multiplicidad de los fenómenos del mundo.  ¿Cómo, en efecto, podría procederse de lo conocido a lo desconocido —lo que precisamente constituye el método del progreso del conocimiento— si lo uno no tuviera que ver con lo otro, si lo desconocido no tuviera ningún parentesco con lo conocido y le fuera absoluta y esencialmente extraño? Cuando decimos que el mundo es cognoscible o, en otras palabras, que el conocimiento como tal existe, proclamamos por el hecho mismo la unidad esencial del mundo. Declaramos que el mundo no es un mosaico donde se hallan incrustadas una pluralidad de mundos esencialmente extraños los unos a los otros, sino un organismo cuyas partes están gobernadas por el mismo principio, lo que le permite revelarlo y poder remitirse a él. El parentesco de todas las cosas y seres es la condición indispensable sine qua non de su posibilidad de ser conocidas”

Anónimo. Los arcanos mayores del tarot, pgs. 35.

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LA RED INFORMA…

Recibo vía internet información que me proporcionan algunos amigos. Mucha de ella es sobre política. Son opiniones críticas con el gobierno de turno, denuncias de injusticias, manifiestos a favor o en contra de algunas leyes… Algunos de esos documentos son videos muy bien elaborados y atrayentes.

Siempre que tengo ocasión me gusta comentarlos con los amigos que los conocen o me los han remitido. Es decir, releerlos acompañados de algunas preguntas que el documento admite. Observo que frecuentemente que lo recibido ha sido visto ligeramente y, si ha coincido con mis gustos o preferencias, se reenvía a sus contactos para compartirlo.

Hace unos días hablaba con un amigo sobre un video que me había enviado. En ese video alguien daba una lección muy documentada sobre la justificación de un proyecto político que prometía solución a todas las carencias que padecía una familia trabajadora. El encontraba la presentación aquella muy clara y verdadera, pero al insistir yo con algunas preguntas que él no acertaba a responder, me soltó: “hoy a la gente ya no se la engaña, pues gracias a la red está muy bien informada”.

Es posible que mi amigo tenga razón, pero también puede ser que entre tanta información también circulen medias verdades que son falsedades enteras. Pues sucede con la información y las opiniones algo semejante a los billetes falsos, que los fabrican delincuentes y los hacen circular personas honradas. Pero son billetes carentes de valor, por más que se parezcan mucho a los auténticos.

Creo que esta facilidad para hacer circular opiniones debería exigir una mayor cautela a la hora de difundir la información recibida. Tal vez así logremos que no se convierta la red en ruido dentro de nuestras cabezas.

LA PERLA DE AFRICA.

Me gustaría desde aquí mandar un saludo al noble pueblo guineano. Un pueblo hermano al que quiero, aunque cierta memez española no entienda Guinea debería formar en los libros de texto de nuestros estudiantes, que se le debería dedicar una mención especial el Día de la Hispanidad y debería promover los intercambios y relaciones con él.

Mi conocimiento de la Guinea Ecuatorial, además de lo que decían los libros de entonces, viene de mi amistad con unos ecuatoguineanos que vinieron por Cartagena para ampliar su formación un ya lejano año 1963. Con ellos salía al cine, a pasear, a las fiestas de los pueblos… Y así me iba enterando de costumbres, de aspiraciones y modos de vida de ese territorio que en la comunicación ya no resultaba tan lejano.

Después de la independencia de Guinea en 1968 ya no supe más de ellos y el tiempo ha borrado hasta sus nombres, aunque no mi particular cariño por esa tierra y ese pueblo… Aquellos amigos míos de la provincia llamada “la perla de África” eran tan españoles como yo, u otro de cualquier provincia española. Después, aunque independientes, seguían formando parte de la familia de la hispanidad

Y por amarlo sufro por las desgracias el mal gobierno les ha traído desde la independencia. Al dictador Macías siguió el no menos dictador Teodoro Obiang. Y siendo un país rico, y no solamente en recursos naturales, sino en buena gente, padece miseria y sufrimientos innecesarios.

Hoy los caminos abiertos por internet permiten una comunicación rápida entre las personas y los pueblos. Ojalá se intensifiquen la comunicación entre el pueblo ecuatoguineano y el español… Comunicación cultural, económica, turística, educativa… Para amar hay que conocer, y seguro que el conocimiento de ese pueblo familiar ayudará a amarlo más y mejor.

UN PASTORCICO SOLO ESTÁ PENANDO

Esta poesía de Juan de la Cruz tal vez ayude a captar mejor la figura de Buen Pastor que se muestra en el evangelio de este domingo…

1. Un pastorcico solo está penado,
ajeno de placer y de contento,
y en su pastora puesto el pensamiento,
y el pecho del amor muy lastimado.

2. No llora por haberle amor llagado,
que no le pena verse así afligido,
aunque en el corazón está herido;
mas llora por pensar que está olvidado.

3. Que sólo de pensar que está olvidado
de su bella pastora, con gran pena
se deja maltratar en tierra ajena,
el pecho del amor muy lastimado.

4. Y dice el pastorcito: ¡Ay, desdichado
de aquel que de mi amor ha hecho ausencia
y no quiere gozar la mi presencia,
y el pecho por su amor muy lastimado!

5. Y a cabo de un gran rato se ha encumbrado
sobre un árbol, do abrió sus brazos bellos,
y muerto se ha quedado asido dellos,
el pecho del amor muy lastimado

SAN JUAN DE LA CRUZ

LA VIDA ETERNA

“Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed; pero, como os he dicho, me habéis visto y no creéis…

…Esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día” (Jn 6, 35-40)

¿Hay mayor prueba de la existencia de la comida que la experiencia del hambre? ¿Y de la bebida que la sed? ¡Qué extraña sería mi naturaleza que me dota de necesidades para las que no hay aquello que las satisface!

La sed prueba la existencia del agua y el hambre la existencia de la comida. Son ellas las que hacen que yo sea y explican esas ansias.

¿Nuestro deseo de saber, nuestra capacidad de preguntar, no es garantía de la existencia de una respuesta a esas preguntas?. Tal vez el camino sea largo, pero ¿cómo no ha de tener fin?
Y nuestra sed, nuestro deseo de permanecer, de que no pase aquello que nos hace felices, ¿no es prueba de la eternidad?

Ver y creer. Ver en Jesucristo el Hijo de Dios, la divinidad humanizada y la humanidad divinizada, y creer que Él para mi bien y mi redención vino, me lleva a participar de su vida misma, para que también yo viva acogido en el seno del Padre.

Y si no lo tengo lo busco, aunque sea con la torpeza del recién nacido que busca el seno de la madre…

PAPA FRANCISCO: ÁNGELUS

Gracias por recordarme, Santo Padre, la importancia de la misericordia y el perdón en el camino cristiano. Misericordia y perdón que nos examinan de nuestro amor a Dios y al prójimo. Hay que ponerse a practicar para hacer de esas palabras no solamente un programa, sino una experiencia.

Cuando sentimos que somos amados, que lo que al otro lo mueve es una pura corriente de de acogida, entonces es fácil entenderse y desear ser mejores. Tal vez muchas de las maldades, deseos de poder y de la nefasta soberbia se deban a no haber sido amados.

Ojalá que las palabras dichas por el Santo Padre desde ese balcón de Vaticano sean como una fuente que nace en lo alto de una montaña y riega el valle en que trabajamos los hombres, cristianos… y no cristianos.

NUEVO PAPA:FRANCISCO I

Poco sabía de él, pero tampoco era necesario.
Uno mi voz a los que recibieron su elección con júbilo.
Uno mi oración a los que por él oran.
Uno mis oídos a todos los que le escuchan desde la fe.
Uno mi acción de gracias a los que a Dios dan gracias por este nuevo Papa, y guardo memoria agradecida por Benedicto XVI.
Siendo el Papa de todos los católicos de mundo, lo siento como mío, pues es de todos los pueblos y nacionalidades.
No sé si coincide o no con mis ideas o preferencias personales, pero sé que está ahí por voluntad de Dios al servicio del gobierno de su Iglesia.
Y que no le falte la cercanía y el afecto de quienes le quieren y ayudan a su fe.

SENCILLEZ Y GRACIA

1. “El viento sopla donde quiere y, aunque oyes su sonido, no sabes de dónde viene ni adónde va. Así son todos los que nacen del Espíritu”. (Jn 3, 8)

2. “Cuando ayudes a los necesitados no lo publiques a los cuatro vientos, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles para que la gente los elogie. Os aseguro que con eso ya tienen su recompensa. Tú, por el contrario, cuando ayudes a los necesitados, no se lo cuentes ni siquiera a tu más íntimos amigo. Hazlo en secreto, y tu Padre, que ve lo que haces en secreto, te dará tu recompensa”. (Mt 6, 2-4)

3. “Sed compasivos, como también vuestro Padre es compasivo. No juzguéis a nadie y Dios no os juzgará a vosotros. No condenéis a nadie y Dios no os condenará. Perdonad y Dios os perdonará. Dad a otros y Dios os dará a vosotros: llenará vuestra bolsa con una medida buena, apretada, sacudida y repleta. Dios os medirá con la misma medida con que vosotros midáis a los demás”. (Lc 6, 36-38).

4. “Después de esto, Jesús habló a la gente y a sus discípulos diciendo: Los maestros de la ley y los fariseos son los encargados de interpretar la ley de Moisés. Por lo tanto, obedecedlos y haced todo lo que os digan. Pero no sigáis su ejemplo, porque dicen una cosa y hacen otra. Atan cargas pesadas, imposibles de soportar, y las echan sobre los hombros de los demás, mientras que ellos mismos no quieren tocarlas ni siquiera con un dedo. Todo lo hacen para que la gente los vea. Les gusta llevar sobre la frente y en los brazos cajitas con textos de las Escrituras, y vestir ropas con grandes borlas. Desean los mejores puestos en los banquetes, los asientos de honor en las sinagogas, ser saludados con todo respeto por la calle y que la gente los llame maestros. Pero vosotros no os hagáis llamar maestros por la gente, porque todos sois hermanos y uno solo es vuestro Maestro. Y no llaméis padre a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre: el que está en el cielo. Ni os hagáis llamar jefes, porque vuestro único jefe es el Cristo. El más grande entre vosotros debe servir a los demás. Porque el que a sí mismo se engrandece, será humillado; y el que se humilla será engrandecido”. (Mt 23, 1-12).

5. “Cuando venga el Hijo del hombre rodeado de esplendor y de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso. Todas las naciones se reunirán delante de Él, y Él separará a unos de otros como el pastor separa las ovejas de las cabras. Pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Y dirá el Rey a los de la derecha: ′Venid vosotros, los que mi Padre ha bendecido: recibid el reino que os ha preparado desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber; fui forastero y me recibisteis, anduve sin ropa y me vestisteis, caí enfermo y me visitasteis, estuve en la cárcel y vinisteis a verme‛. Entonces los justos preguntarán: ′Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, o sediento y te dimos de beber? ¿O cuándo te vimos forastero y te recibimos, o falto de ropa y te vestimos? ¿O cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?‛. El Rey les contestará: ′Os aseguro que todo lo que hicisteis por uno de estos hermanos míos más humildes, por mí mismo lo hicisteis‛. (Mt 25, 31-40)

6. Al atardecer de la vida, seremos examinados en el amor”. (San Juan de la Cruz)

NOTAS A LA CARTA “PORTA FIDEI” DE BENEDICTO XVI (4)

“Atravesar esa puerta [la de la fe] supone emprender un camino que dura toda la vida.” Éste empieza con el bautismo (cf. Rm 6, 4), con el que podemos llamar a Dios con el nombre de Padre, y se concluye con el paso de la muerte a la vida eterna, fruto de la resurrección del Señor Jesús que, con el don del Espíritu Santo, ha querido unir en su misma gloria a cuantos creen en él (cf. Jn 17, 22)”.

Y la primera palabra que retiene mi atención es la de “camino”. Una imagen para acercarnos a la naturaleza dinámica de la fe. Un camino, pues también hay otros: el del tener cuanto más mejor, el del poder, el del placer, el del dejarse llevar, el de la comodidad, el de la indiferencia…

“Camino” nos evoca las palabras que el Papa Benedicto XVI dirigió a los jóvenes congregados en Marienfeld en las Jornadas Mundiales de la Juventud de 2005, en Colonia. Allí habló de la peregrinación del los Reyes Magos. Esa peregrinación tuvo dos momentos: un camino exterior que les llevó ante el niño con María en Belén y un camino interior de conversión por el que se transformaban sus ideas sobre el poder, sobre Dios, sobre el hombre y sobre el mundo.
En Belén los misteriosos Magos descubrieron algo realmente nuevo e inesperado que les hizo hincarse de rodillas y adorarlo. Habían alcanzado su meta. Pero era una meta volante. Ahora había que digerir todo lo descubierto. Y viene el camino de vuelta “por otro camino”.

En el rito del bautismo se pregunta al que va a ser bautizado o su padrino: “¿Qué pides a la Iglesia de Dios?”. Y responde: “¡La fe!”. Y eso recibe. Pero solamente una semilla. Unos balbuceos de fe a partir de los cuales irá aprendiendo la lengua en que se expresa la comunidad cristiana a la que ha quedado incorporado. Y con ella poder emprender ese peregrinar que le lleve a Belén.

Así el bautizado se incorpora a esa caravana en la que hay de todo, pues todos son principiantes y unos aprovechan mejor el camino que otros. Pero eso los peregrinos no pueden saberlo. Un pueblo peregrino no es un club en el que solamente entran los que reúnen determinadas condiciones. En la caravana los hay nacidos en el camino, incorporados buscando compañía, los que sueñan con la meta y también los que nos avanzan la belleza del término del viaje. De todos se aprende y todos colaboran de un modo u otro a la marcha.