HAY ESPERANZA.

Los mártires de Irak, Siria, Nigeria o de otros países en su dolor y sufrimiento son una esperanza para los cristianos y para el mundo. Esos niños, en las palabras de Miriam, muestran una profunda fe, confiados en que Dios les ama y aunque esperan que ISIS no los asesine, ellos piden que Dios perdone a sus asesinos y piden por ellos. Lo que Miriam dice nos hace ver como ha interiorizado la fe vivida en la familia, sencilla y actuante. Grande el testimonio de esta niña.

http://www.adnstream.com/embed3/fraQpeHweZ